VII. Vasconia cántabra, marinera y turística

parroquia

Parroquia del Santo Cristo de San Severino, en Valmaseda

Cambiar los neumáticos de la moto justo antes de cruzar la frontera me va a obligar a hacer una parada logística en San Sebastián o en Irún. Podría evitarla estirando las cubiertas unos cientos de quilómetros más, que pueden aguantar, pero entonces me tocaría cambiarlas en Francia y perdería en precio lo que iba a ganar en rodaje (aparte el inconveniente del idioma), de modo que no vale la pena. Previendo este pormenor trazo mi ruta: desde La Matanza me dirijo a Valmaseda con idea de puentear luego Bilbao antes de retomar el litoral.

Bajos de la casa consistorial de Valmaseda

Bajos de la imponente casa consistorial de Valmaseda

Elongado como un pez y acostado a la orilla izquierda del río Cadagua, sobre una calzada romana, Valmaseda es una localidad pequeña cuyo núcleo central lo forman media docena de calles peatonales, más bien anchas, en las que -quizá por ser día festivo- veo bastante movimiento. El pueblo fue fundado al final del siglo XII con título de villa, la primera en el Señorío de Vizcaya, y pronto se convirtió en una importante plaza comercial y aduanera que, durante la baja Edad Media, alojó a una numerosa comunidad judía. De él destaco cuatro cosas: Continue »

Categories: La ruta del mar | Tags: , , , | Leave a comment

La pericalipsis de Lem

vacioPerfectoEn el prefacio a esa especie de broma absurda de Estanislao Lem que es Vacío perfecto, una recopilación de reseñas sobre varias obras literarias inexistentes, el prologuista nos dice que Lem intenta así dar vida a (o quizá librarse de) algunas de sus numerosas ideas argumentales, en vista de que tiene muchos más proyectos literarios que vida biológica para llevarlos a cabo. Recurriendo a ejercer de supuesto crítico de unas novelas apócrifas que, atribuidas a autores igualmente ficticios, habría escrito él mismo si la vida pudiera alcanzarle para tanto, el ensayista polaco logra al menos ofrecernos los argumentos o las tramas que su ubérrima imaginación le propone, junto con su “análisis” (es decir, su verdadera explicación) correspondiente. Y para rizar el rizo, al final del prólogo se nos insinúa que éste también, el prólogo mismo, está escrito por el propio Lem. Malabarismo literario.

Vacío perfecto es una obra excelente; un alarde de destreza dialéctica e inteligencia, calculado absurdo e iguales dosis de fantasía e imaginación, y algunos de sus pasajes no pueden dejar de resultarle soberbios incluso al lector más crítico.

He escogido cuatro párrafos para comentarlos aquí; quizá no los mejores, pero sin duda notables, sobre todo teniendo en cuenta la década en que fueron escritos (los 70 del siglo pasado), cosa que debería bastar para hacernos una idea de las impresionantes dotes proféticas de Lem. Las cuatro citas pertenecen a Pericalipsis, una de las “reseñas” que contiene el volumen. Continue »

Categories: Cine y literatura | Tags: , , , | 2 Comments

VI. Comillas y un exclave cántabro en Vizcaya

Desde Cos hasta el litoral sólo hay, como quien dice, un paseo. El cielo está encapotado y de vez en cuando chispea; cosas del Cantábrico. De todas formas, la jornada motera de hoy va a ser así de corta: desde Cos hasta Comillas, la “villa de los arzobispos”, donde me quedo un par de días alojado en un hotel bastante agradable y tranquilo, estilo clásico, a cinco minutos caminando desde el centro.

Este antiguo pueblo pesquero, aparte de ser famoso en la Edad Moderna por sus hábiles arponeros y la industria ballenera (aún abundaban los cetáceos en el Cantábrico), no tenía más mérito que lo hiciera particularmente acreedor a la distinción de que gozó durante la Edad Contemporánea, y que se derivó tan sólo de la merced que le hizo Alfonso XII al visitarlo con su familia un par de veces, lo cual, de algún modo, lo puso de moda entre la aristocracia y, con el tiempo, devino en una localidad destacada por sus ensayos arquitectónicos.

Es un pueblo bonito y muy turístico, que se deja recorrer bien a pie incluso hasta los barrios más retirados, aunque resulta sumamente difícil orientarse en él, por el peculiar trazado de sus calles, casi laberíntico, que no parece obedecer a lógica alguna. Destaca, por supuesto, dominando sobre el pueblo en lo alto de un otero, con su inconfundible arquitectura, el soberbio y emblemático edificio de la Universidad Pontificia (actualmente un campus de la de Cantabria). Continue »

Categories: La ruta del mar | Tags: , , | Leave a comment

El villancico del Tiempo pasado

villancicosAl pasar junto al salón de actos del Instituto Ortodoxo, el hombre escucha un coro de voces infantiles, y, curioso, se asoma tras los vidrios de la puerta cristalera. Ve un grupo de niños ensayando villancicos bajo la dirección de una joven profesora; no tan joven, en realidad -dice el hombre para sus adentros-, pero hace ya tiempo que todo el mundo se lo parece, y eso sólo puede significar una cosa…

Con un gesto inconsciente desecha este inoportuno pensamiento, y procurando no hacer ruido abre la puerta y se cuela a hurtadillas en la amplia estancia, toma asiento en una de las últimas sillas y se queda a escuchar el ensayo. La atmósfera es cálida, acogedora y envolvente como un seno materno. Fuera, tras las ventanas, unos tímidos copos de nieve descienden en silencio y ponen en la noche una blanca pincelada navideña.

Cuando, tras otras melodías, brotan de las bocas vírgenes y puras de los niños (¡ellos sí son jóvenes!) las notas algo tristonas del Noche de Paz, al hombre se le escapan dos lágrimas que ruedan mejillas abajo. Pero no es la tristeza del villancico, por sí misma, lo que las hace brotar, Continue »

Categories: Ensayo | 2 Comments

Tres ermitas

De la ermita vieja, la auténtica ermita vieja, que era de granito, ya no quedan ni las ruinas… y apenas si queda la memoria: muchos de mis coetáneos -los más jóvenes- no llegaron a conocerla, y otros la han olvidado. Confieso que yo también, un poco: a mis años, ese recuerdo se remonta a una infancia ya tan lejana y remota que ni el mayor esfuerzo de la memoria me permite evocarla, y si tengo la certeza de que existió es porque durante lustros tuve conciencia de ella como parte del nutrido conjunto de los recuerdos de mi niñez.

Y si de aquella vieja ermita no quedan ni las ruinas fue porque justo sobre ella se edificó una nueva: también de piedra, pizarrosa y pardusca como la tierra de la que parecía haber brotado; una ermita artesanal, recia y duradera que, no obstante, habría de jugar un papel muy breve en la vida social y la tradición religiosa del pueblo, porque como aquellos terrenos no eran comunales, sino que pertenecían al Álamo, el cortijo de una familia local acomodada, cuando -apenas un lustro tras haberse erigido- llegó la modernidad de la mano del cambio político y el ayuntamiento adquirió la finca de El Quinto para emanciparse de un caciquismo que sólo fue reemplazado otro peor, ahí se construyó otra nueva ermita, más pequeña, barata y sin gracia, de obra, con las paredes enlucidas y encaladas… ¡pero del pueblo!

Y dado que a ésta, como es natural, se la llamó la ermita nueva, muy pronto la otra pasó a ser la vieja -aunque ni por su edad ni por su uso lo fuera-; pero es probable que este capricho de los nombre -aparte el cambio de ubicación, claro está- contribuyera decisivamente a que, con el paso de los años, en la memoria popular fuera difuminándose hasta desaparecer todo recuerdo de que alguna vez existiera una construcción anterior, una verdadera ermita vieja, a la que tal vez, para evitar confusiones, deberíamos de haber llamado la antigua. Aunque, bien pensado, ¿qué confusión puede haber, en realidad, si todos la han olvidado y ya nunca se menciona?

Categories: Relatos | Tags: | 2 Comments

El luchador (The wrestler)

wrestler1Si hace diez años alguien me hubiese dicho, a la vista de Sin City y otras joyitas por el estilo, que Mickey Rourke llegaría a conmoverme en la pantalla, no me lo habría creído. Pero sea bienvenida la novedad: a estas edades (la suya, pero también la mía) reconforta un poco comprobar que el otoño de la vida puede aún ser muy productivo, e incluso brillante.

 

 

Pero no siempre es así, claro; como por desgracia le ocurre al protagonista de El luchador, Randy ‘The Ram’ Robinson, un decadente profesional del wrestling (ese espectáculo norteamericano de “falsa lucha”) ya algo entrado en años que, en el ocaso de su carrera, recorre los cuadriláteros del estado participando en combates de segunda categoría. Cuando los muchos golpes recibidos durante quizá demasiado tiempo ejerciendo el oficio empiezan a pasarle seria factura, intenta darle un cambio de rumbo a su vida; pero comprobará que no es tan fácil compensar por lo que hasta entonces no ha hecho, o ha hecho mal. Continue »

Categories: Cine y literatura | Tags: | Leave a comment

V. De Burgos a Santander, entre montañas y canciones serranas

A lomos de mi fiel cabalgadura me dirijo hacia el norte, en busca del mar, junto al que discurrirá este viaje la mayor parte del tiempo. Siempre por carreteras locales, dejo Covarrubias atrás, rodeo Burgos y tomo la paisajística N623, por aquí llamada “la carretera de Santander”, que en su variado curso atraviesa desolados páramos y pintorescos cañones, bordea pantanos y salva cordilleras. Apenas a cincuenta quilómetros de Burgos, un pueblecito me inspira una parada y algunas fotos: es Tubilla del Agua, pequeña localidad sobre el estrecho valle del río Homillo, cuyas rápidas aguas se despeñan por entre las rocas en llamativos saltos de una altura regular.

cubilla1

Tubilla del Agua

Feudo de la orden de Santiago y lugar solariego de los Villalobos, que andando el tiempo emigrarían a América, destaca hoy en Tubilla del agua la existencia de tres parroquias. Muchas son, para pueblo tan pequeño, que ni en sus mejores tiempos pasó de trescientos y pico habitantes. Ahora, apenas sesenta almas quedan en él, al haber ido desapareciendo poco a poco –y sobre todo a finales del siglo XX– lo que mantenía la vida de estos lugares, que eran la agricultura y la ganadería de pequeños propietarios.

cubilla2

Único resto de la muralla que otrora tuvo este pueblo

Una cerveza y una tapa en El Rincón, cuya terraza da sobre una apacible acequia, me sirven de tentenpié hasta la hora de la cena.

Carretera adelante, pasados unos baldíos altozanos que el viento barre inmisericorde, Continue »

Categories: La ruta del mar | Tags: | Leave a comment

El ciudadano ilustre. Un boludo cargado de razón.

ilustriousCitizen

Es raro que una película argentina me deje indiferente… y no siempre en el buen sentido. Por algo son los argentinos unos virtuosos de la retórica y, sobre todo, unos maestros de la provocación. Tienen esa franqueza, esa crudeza expositiva tan llamativa y en cierto modo atractiva, que me recuerda mucho a los franceses. Pero esta película que me propongo comentar aquí, Un ciudadano ilustre, de los hermanos Duprat, me ha dado que pensar más que otras argentinas… o quizá es sólo que hoy estoy de humor para escribir sobre ella. Da igual. Sea como fuere, puedo recomendarla con la cuasi certeza de que al espectador tampoco le resultará indiferente.

[ADVERTENCIA: lo que sigue contiene información sobre buena parte del argumento, aunque he tenido especial cuidado en no desvelar el desenlace.]

La trama es sencilla: tras cuarenta años de labor literaria, Daniel Mantovani, un escritor argentino afincado en Barcelona (un primer tópico, esto de Barcelona; pero quizá aquí tenga un pase), es galardonado con el premio Nobel de Literatura; y en su discurso de la ceremonia, con cierto aire provocador -que, según nos dan a entender, envuelve toda su obra y también su persona- hace un dudoso elogio del significado de dicho premio, sugiriendo que representa la muerte artística de quien lo recibe; puesto que -argumenta, poniendo en entredicho la “valentía” del jurado para apostar por una literatura más pujante e incierta- casi indefectiblemente le es concedido a escritores ya consagrados y que se hallan poco menos que al final de sus carreras literarias. “Ustedes -les dice- me han otorgado el premio porque soy el candidato que les resultaba más cómodo”. Un punto de vista original, atrevido y quizá acertado, que ya desde la primera escena capta la atención del espectador. (Por cierto: la película está rodada con anterioridad al deplorable desprestigio perpetrado por la Academia Sueca al concederle a Bob Dylan ese mismo galardón. Curiosa coincidencia.) Continue »

Categories: Cine y literatura | Tags: | Leave a comment