No nos engañemos: cualquiera que haya viajado lo suficiente habrá advertido, le guste o no, que los países catalán y vasco no son España. Por eso, tengo para mí que los españoles nos equivocamos de plano en nuestra actitud frente a los clamores independentistas y el rechazo por parte de dichos países: querer seguir unidos a pueblos que nos detestan o reniegan de nosotros es tan absurdo y erróneo como querer estar, a la fuerza, con un cónyuge que no nos quiere. Una nación grande pero desunida, cuyas partes ejercen esfuerzos divergentes, avanza menos que otra menor pero unida por voluntad. Así, con el conque de la represión y el sometimiento, Cataluña y Vasconia nos presionan para que accedamos a perjudiciales, denigrantes u obstaculizadoras concesiones económicas, sociales y lingüísticas, a la vez que nos colocan sus productos al abrigo de un desequilibrio comercial que les beneficia. Esta forzada unión supone un lastre para el progreso de España, un peligro para la integridad de sus ciudadanos, un menoscabo para su dignidad y una merma para su prestigio. Más acertado y mucho más digno sería separarse de ellos, para lo que propongo una nueva perspectiva que desenmascare el sofisma e invierta los términos, restituyendo la verdad: es España la víctima de una represión, mediante chantaje moral, por parte de Cataluña y Vasconia; es España quien debería independizarse. Escindámonos de esos países, suprimiendo los tratos comerciales de favor. Si su rechazo resulta ser sólo una pataleta independentista, ya rectificarán; si auténtico, mejor para todos. Sea como sea, se habrá eliminado un grave obstáculo para el progreso y la armonía en nuestra nación. Es hora de que España sea un país independiente y sin ataduras.
-
Últimas entradas
- Norteamérica 74. Epílogo y valoración retrospectiva
- Norteamérica 73. De nuevo con los Walter y una fascinante gira por Nueva York
- Norteamérica 72. Nueva Orleáns, el mito desmentido y los negros en la picota
- Norteamérica 71. De nuevo en EE.UU., quemando en bus las últimas etapas
- Norteamérica 70. Altamirano, la dulce Pati y la conmovedora humildad campesina
- Norteamérica 69. Exhibicionismo en los hostales; historia de Kate y Jane
- Norteamérica 68. San Cristóbal, nido de zapatistas, jipis y etarras
Destacados
Filtrar entradas por temas
Buscar palabras en cualquier entrada
Enlaces externos
