Freelander

Categoría: Consumo

De interés para el consumidor consciente

  • Seguros Nuez-Línea Directa-Bankinter, estafa profesional (opinión)

    segurosNuezMucho ojito si tiene Vds. pensado contratar una póliza con Seguros Nuez, porque son fraudulentos y practican el acoso telefónico.

    Esta es mi experiencia con ellos, por si le sirve de ayuda:

    Viendo en los comparadores online que sus precios son inmejorables, me pongo en contacto con ellos y les pido presupuesto para un seguro. La chica, al teléfono, me da un precio superior al que ofrecen ellos mismos en el comparador, y así se lo hago saber, pero no me lo sabe ajustar. Como, además, no me ha preguntado por mi edad, antigüedad ni póliza actual –cosa rara–, le doy esos datos para que recalcule la tarifa, y tras hacer como que teclea y consulta su ordenador, me dice: Bien, en ese caso su seguro sería equis euros, y ¡me dice exactamente el mismo precio que antes! (más…)

  • Naufragio de las tarjetas Younique Paypal gracias al Banco de España

    paypalComo consecuencia de graves infracciones legales por parte de Younique Money (YUM), empresa asociada con Paypal para emitir y gestionar sus tarjetas prepago, desde el 6 de febrero de 2015 todos los titulares de dichas tarjetas se encontraron con la sorpresa de que sus saldos habían quedado congelados e inutilizables, sin garantía alguna de poder recuperarlos. Pese a que las tarjetas se emitieron bajo el patrocinio y con las bendiciones de Paypal, con su logotipo y publicidad, la multinacional norteamericana se ha desentendido por completo del problema y, aduciendo que YUM ‘son sólo asociados’, han abandonado a sus clientes rehusando respaldarlos con medida eficaz alguna o compensarlos por las inminentes pérdidas, menos aún garantizar la recuperación de los saldos. (más…)

  • Facebook intercambia tus datos con Booking.com y otras webs

    Hoy, todas mis alarmas sobre privacidad en internet se han disparado.

    Estaba mirando mi muro en Facebook cuando me encontré con uno de esos anuncios que el Zuckerberg nos inserta a capón últimamente: era publicidad de Booking.com (una página para buscar y reservar alojamiento) sobre habitaciones de hotel en Nazaré, un minúsculo pueblo perdido en la costa portuguesa que yo había estado mirando la noche anterior. Entonces me entró una tremenda curiosidad al mismo tiempo que nacía en mi mente una gran sospecha: ¿cómo se había enterado Facebook de que yo hice esa búsqueda?, ¿o cómo se había enterado Booking.com de cuál era mi perfil en Facebook? Cuando buscaba alojamiento en Nazaré, yo no había accedido a mi cuenta en Booking.com ni en Facebook, aparte de que mis datos de acceso para ambos sitios son distintos, no están enlazados de ningún modo y hasta pertenecen a proveedores de correo diferentes. (más…)

  • Lucentum, el cava catalán que oculta su origen

    A mí lo que me gusta es el champán francés. Pero no siempre lo encuentro en el súper y, cuando lo hay, suele tener un precio abusivo. Después me gusta el champán ucraniano, pero ése no se comercializa en la UE, por medidas proteccionistas. A falta de esos dos…

    …buscaba yo un vino espumoso de alguna región española menos conocida que Cataluña y compré uno llamado Lucentum, en cuya etiqueta decía ser “cava valenciano”; pero al llegar a casa y leerla mejor resultó que en realidad no era valenciano, sino producido con vino procedente de la Comunidad Valenciana, que es cosa distinta. En el súper me había despistado el engañoso diseño de la etiqueta, que destaca en letra grande las palabras necesarias (Cava, Comunidad Valenciana) para que parezca leerse lo que no es. Al advertir el truco, tuve el pálpito de que la mano catalana estaría detrás, y en efecto, al escrutinar a fondo la etiqueta, el registro alimentario me reveló el verdadero origen comercial: Cataluña. Pero para poder verlo tuve que echar mano de una lupa, porque el astuto diseñador ha puesto especial esmero en que la letra B (Barcelona) del código, y únicamente esa letra, sea prácticamente ilegible, pues está impresa en un finísimo trazo, delgado como un filamento. El único carácter en toda la etiqueta con esa microscópica tipología.

    La etiqueta desinformativa de Lucentum. Adviértanse los engañosos tipos de letra.
    La etiqueta desinformativa de Lucentum. Adviértase el tamaño relativo de las palabras.
    Aquí se describe la
    Aquí se describe la “procedencia”. Al primer golpe de vista parece leerse “Cava de la Comunidad Valenciana”.
    Detalle del número de registro. La B es apenas legible con lupa.
    Detalle del número de registro. La B es apenas legible con lupa.

    Resulta que este cava lo produce la bodega catalana Jaume Serra. ¿Hasta dónde no llegarán las argucias de los empresarios catalanes para ocultarnos la verdadera procedencia -o propiedad- de sus productos? Cada lector extraerá sus conclusiones, pero a mí me parece que esta artimaña es muy engañosa, si es que no roza lo fraudulento, pues si bien la etiqueta cumple con el requisito legal de información, su diseño no tiene otro objeto que el de despistar al consumidor acerca del origen del vino. De manera que, independientemente de su calidad -que me pareció muy normalita-, el Lucentum queda en adelante prohibido en mi cesta de la compra; por tramposos.

    Por lo demás, no tengo reparo alguno en opinar que los productos catalanes suelen ser, para mi gusto, regulares; con frecuencia me parecen de calidad mediana. En toda una vida de consumidor (y mucho antes de este auge del secesionismo) he venido observando que la industria de alimentación catalana prioriza el aspecto comercial sobre la calidad, muy a menudo superada -y a precios más asequibles- por alternativas procedentes de otras partes de España. El pueblo catalán ha tenido, desde tiempo inmemorial, excelentes dotes mercantiles; eso hay que aplaudírselo: son imbatibles en comercializar y en vender (bien a la vista está, pues sus productos inundan nuestro mercado y sus eslóganes se compran hasta en el extranjero), pero ahí se acaban sus virtudes productivas, porque en cuanto a calidad se quedan, salvo excepciones, un poco cortos.

    Sea como sea, confieso que a mis criterios de compra basados casi siempre en la relación calidad/precio, ha venido a sumarse últimamente ese otro criterio -irracional, lo admito- que surge dentro de mí como reacción al rechazo que la Cataluña visible y audible se empeña en demostrar hacia el resto de España. Como un novio despechado, no quiero cuentas con aquellos que cuentas no quieren conmigo.

  • Increíble historia con Jazzcard / Jazztel móvil por una línea cancelada

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    El servicio de telefonía móvil prepago de Jazztel, Jazzcard móvil, está rubricado de principio a fin por el engaño, la pésima prestación del servicio y un trato insultante para los clientes. Si quieres saber cómo se las gastan, sigue leyendo y conocerás la vergonzosa tomadura de pelo de que me han hecho objeto.

    A mediados de 2013 solicité portar mi número a Jazztel, grave error del que me he arrepentido desde entonces.

    Para empezar, Jazztel me dejó varios días sin servicio porque, sin razón ni explicación alguna, y pese a que la operadora anterior ya había cedido el número, en Jazztel rechazaron mi portabilidad. Tuve que cursar una reclamación para que me dieran de alta.

    Mientras he estado con Jazzcard, los inaceptables cortes en los servicios de voz y datos han sido constantes. A veces de sólo unas horas y otras de varios días (como el caso del 12 de marzo de 2014).

    Aparte, Jazzcard móvil no proporciona servicio de roaming y manifiestan que no tienen la menor intención de hacerlo; cosa que no se comprende hoy día, y de la que no te enteras hasta que ya estás con ellos, puesto que en su publicidad no informan.

    En septiembre de 2014, sin más aviso ni comunicación, me han cancelado la línea unilateralmente. Dicen que, aunque síhe hecho las recargas cada dos meses, no he hecho ningún consumo con coste. Esta segunda condición se la han inventado hace poco y no han avisado. Cualquier lector se imagina el serio trastorno que supone perder el número de móvil, así que he intentado por todos los medios recuperarlo, hasta el momento sin éxito.

    La correspondencia que me he visto obligado a mantener con consultasjazzcardmovil@jazzcard.com parece sacada de una película de los hermanos Marx.

    CORRESPONDENCIA CON JAZZCARD

    A mi primer correo pidiendo explicaciones respondieron lo siguiente:

    “Tu linea movil se encuentra dada de baja debido a que tienes realizar una recarga y un consumo con coste en los últimos 60 días , si no lo haces, tu linea pasara a un estado de bloqueo de llamadas salientes. Se les avisara por SMS de este estado y de que debe realizar una recarga para salir de él. Durante los siguientes 60 días continuará ese bloqueo, salvo que recarguen , si pasa ese plazo sin recargar, la línea se dará automáticamente de baja.”

    El castellano que utilizan es ininteligible y el tuteo inaceptable. Parece que han contratado a discapacitados mentales. Pero lo más significativo aquí es que lo que dicen no es cierto, ya que NO me avisaron de nada por SMS, ni por correo.

    Al pedirles información ampliada (fechas de bloqueo y de baja, y posibilidad de reactivar la línea), me envían la siguiente respuesta:

    “Tu linea movil se encuentra dada de baja debido a que tienes realizar una recarga y un consumo con coste en los últimos 60 días , si no lo haces, tu linea pasara a un estado de bloqueo de llamadas salientes. Se les avisara por SMS de este estado y de que debe realizar una recarga para salir de él. Durante los siguientes 60 días continuará ese bloqueo, salvo que recarguen , si pasa ese plazo sin recargar, la línea se dará automáticamente de baja. Es debido a este estado que no puedes recargar.”

    Es decir, no sólo no contestaron a ninguna de mis preguntas sino que además ¡me enviaron una respuesta idéntica a la anterior! Palabra por palabra y punto por punto. Ya se adivina la tomadura de pelo, pero por favor continúe Vd. leyendo.

    Al hacerles ver mi indignación por la burla y reiterarles con extrema claridad mis preguntas, me responen:

    “Tu linea movil se encuentra dada de baja de forma definitiva , eso significa que es imposible recuperarla . El motivo de la baja es porque no realizaste un consumo con coste en un plazo de 60 dias , luego tu linea pasa a un estado congelado en el cual solo podias recibir llamdas y realizar llamadas de emergencia , otorgandote un nuevo plazo de 60 dias para realizar una recarga y que no de de de baja tu linea . Debido a que no se realizo la recarga tu linea movil paso e ser dada de baja . La ultima recarga realizada fue el dia 31 de Julio y desde el mes de Junio que no tienes consumo con coste , debido a eso a fines de Septiembre se dio de baja tu linea movil.”

    Continúa la insultante burla hacia el cliente, acompañada esta vez de una contradicción flagrante: primero dicen que la baja fue por no haber realizado consumo con coste en 60 días, y después dicen que fue por a no haber recargado en 60 días. ¡Pero ni siquiera habían transcurrido 60 días desde la recarga anterior! Aparte, dicen que es imposible recuperar la línea (¡falso!) y que la baja fue a fines de septiembre. ¿Pero qué fecha concreta es “a fines de septiembre”? ¿Qué clase de respuesta es esa?

    Por otra parte, su contrato dice que se puede portabilizar un número dado de baja, según disponen las “especificaciones técnicas de portabilidad” (aunque no dice cuáles son). Así que, sin rendirme aún, les vuelvo a escribir para pedirles A) que me aclaren la patente contradicción de su anterior respuesta, B) que me devuelvan el saldo no consumido, y C) que me digan cuáles son las “especificaciones técnicas de portabilidad” a que alude su contrato.

    La burlona respuesta de Jazzcard / Jazztel no se hace esperar:

    El motivo de la baja es por no realziar consumos con coste en los plazos indicados […] no realizaste un consumo con coste en un plazo de 60 dias , luego tu linea pasa a un estado congelado en el cual solo podias recibir llamdas y realizar llamadas de emergencia , otorgandote un nuevo plazo de 60 dias para realizar una recarga y que no de de de baja tu linea . Debido a que no se realizo la recarga tu linea movil paso e ser dada de baja . Se deben cumplir las 2 condiones para que tu linea se mantenga activa recargas y consumo con coste en un plazo de 60 dias . Tu ultima recarga fue antes que tu linea pasara a estado congelada y que se cumplieran los primeros 60 dias sin consumo.”

    ¡Es verdaderamente insultante! Les pido que me aclaren la contradicción y me contestan con la misma contradicción, repetida una y otra y otra vez: “el motivode la baja es por no realizar consumos con coste/el motivo de la baja es que no se realizó recarga”. Inaceptable, imperdonable y además falso, porque las recargas sí que las hice. Para colmo, no contestan a dos de las tres preguntas que les hacía.

    Vuelvo a la carga solicitando que me devuelvan el saldo no consumido y que me informen de las “condiciones técnicas de portabilidad”.

    Transcurre una semana sin respuesta.

    Les reenvío el correo y emprendo por internet una campaña de descrédito contra Jazztel.

    Entonces sí me responden, copiando y pegando ¡por quinta vez el mismo texto!

    “Tu linea movil se encuentra dada de baja de forma definitiva , eso significa que es imposible recuperarla . El motivo de la baja es porque no realizaste un consumo con coste en un plazo de 60 dias , luego tu linea pasa a un estado congelado en el cual solo podias recibir llamdas y realizar llamadas de emergencia , otorgandote un nuevo plazo de 60 dias para realizar una recarga y que no de de de baja tu linea . Debido a que no se realizo la recarga tu linea movil paso e ser dada de baja .”

    La ofensa a la inteligencia del cliente es intolerable e indignante. Esta vez, tras el texto de marras, me indican que les envíe mi número de cuenta bancaria para proceder a la devolución del saldo no consumido. “Algo es algo”, pienso.

    Les envío un sexto correo con mi cuenta bancaria e insistiendo en que me informen de las “condiciones técnicas de portabilidad” bajo las cuales puede portabilizarse una línea dada de baja.

    Aparte, escribo también al “defensor del usuario” defensor.del.usuario@jazztel.com dando parte de toda esta gran burla.

    El defensor del usuario no se ha dignado en contestar, pero dos semanas más tarde recibo por fin, del mismo correo de siempre, un mensaje muy distinto a los anteriores, que ya no está redactado por un robot:

    “Esperamos que sepa aceptar nuestras disculpas si ha sentido que no le tratábamos de forma correcta en algún momento, o si la información que usted solicitó no le ha sido facilitada de forma completa o apropiada , te informamos que si lo deseas podemos reactivar tu linea movil con el mismo saldo que mantenias al momento de la baja.

    En JAZZTEL trabajamos a diario para mejorar la calidad [bla, bla, bla] y le pedimos disculpas de nuevo por los inconvenientes que esta circunstancia le haya podido ocasionar.”
    Parecen buenas noticias, ¿verdad? Por fin reaccionan, y parece que después de todo no perderé el número ni el saldo. Pues no, nada de eso. Es sólo una continuación de la misma tomadura de pelo tan ofensiva. Para empezar, dicen que pueden reactivar mi línea cuando dos semanas atrás decían que era imposible reactivarla. Es decir, que o mentían entonces o mienten ahora. Pero lo peor de todo es que no han hecho ni una cosa ni otra: ni han reactivado la línea ni me han devuelto el saldo.

    Al esperanzador mensaje último les respondo que sí, deseo que reactiven mi línea con el saldo que tenía, y les pido que me mantengan al tanto.

    A ese correo, el 17 de octubre me responden así:

    “Le informamos que hemos abierto una solicitud con el numero 2681333 , que tiene un plazo maximo de 72 horas para concretarse. Te contactaremos para entregarte la resolución.”

    Pero sólo se trata de otra mentira más.  Transcurridos cinco días desde que me dijeron que resolverían en tres, les mando un correo recordatorio, y me contestan:

    “Te informamos que tu solicitud aun se encuentra en proceso , inmediatamente se reactive la linea nos pondremos en contacto con usted para informarte.”

    Y a 27 de octubre, o sea diez días (o 240 horas) después, aún no me han comunicado el restablecimiento de mi línea ni resolución alguna, pese al plazo de 72 horas que ellos mismos se impusieron.

    He estado con muchas operadoras móviles en España, y ninguna otra me había dado nunca un trato tan insultante como el de Jazztel, lleno de mentiras y engaños, ni me habían quitado la línea sin avisar ni darme una oportunidad para no perderla.

    Pero la historia continúa: mientras todo este problema se sustanciaba, para no perder el número y puesto que aún estaba en plazo, pedí portabilidad a otra compañía, me mandaron la tarjeta y funcionó. Pero hoy, por curiosidad, he metido la tarjeta de Jazztel con la línea supuestamente cancelada y resulta que… ¡funciona también! Así que ahora tengo dos tarjetas activas y funcionando con un único número de teléfono. Desde ambas puedo hacer llamadas salientes y enviar SMS, pero sólo a la nueva compañía me llegan mensjes y llamadas. Caso insólito. Ahora, a ver cómo lidio este toro, y todo por la total incompetencia del personal de Jazztel, que no sólo no saben escribir ni expresarse, sino que tampoco saben leer, y no se enteran de nada…

  • Regatear en Kowloon

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    tazaYa están hechas todas mis compras en Kowloon.

    Para aquellos que no lo sepáis, Kowloon es uno de los barrios de compras y mercadeo más populares de Hong Kong y, aunque ahí puedes encontrar casi cualquier cosa, es sobre todo famoso por artículos de electrónica, móviles, cámaras (nuevos o usados), y por un gran mercadillo callejero con textiles, menage, complementos, adornos y otras chucherías.

    Pues bien: aunque me tengo por un regateador implacable, por muy duramente que negocie cierto artículo con esos vendedores callejeros, una vez que llegamos a un trato no puedo evitar la sensación de que me han engañado; y, de hecho, no sería la primera vez que, tras regatear un buen precio para cualquier objeto, cuatro puestos más allá me encuentro ese mismo objeto puesto a la venta con un precio “de salida” 10% menor de lo que yo finalmente pagar por él…

    Así que, si alguna vez vas de compras a Kowloon, sigue mi consejo: sé mucho peor que implacable: ¡sé inhumanamente cruel!

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  • La belleza sin cerebro…

    …no sirve de nada.

    Desde luego que no.

    Rocks Hotel staircase
    Escaleras del Rocks Hotel

    Pues este era el lugar: Rocks Hotel; no el más lujoso de Macao, pero sí el más caro en el que yo había estado hasta ahora. Un edificio restaurado de estilo colonial, de cuando Portugal estaba en pleno apogeo; una ubicación inmejorable junto a la línea de costa, con una formidable vista al mar, frente al larguísimo Puente da Amizade que cruza la bahía. Paredes empapeladas, suelo de parquet, cama gigante, equipo estéreo de alta fidelidad, muebles de madera, baño alicatado en mármol, bañera estilo s XIX, tuberías de cobre, contraventanas mallorquinas, balaustrada de madera en el balcón, velador de mármol, zapatillas de toalla, albornoz y toallas bordados, juego de perfumería y aseo completo, internet y televisión por cable, pantalla plana de 42″, todo tipo de accesorios… ¡lo que se te ocurra! En la planta baja, un inmenso vestíbulo de mármol con escalera circular, armaduras adornando las esquinas, arañas de cristal colgando de los altos techos, claraboya tipo invernadero, tapices en las paredes, puertas de latón pulidas como espejos, gimnasio, una terraza de madera tan grande como un campo de baloncesto, jardín privado, todo elegancia y fasto. Aparte, cena y desayuno incluidos, con alimentos de la mejor calidad y gran variedad. Bueno, supongo que te haces una idea, ¿no?

    Pero, nada más llegar, el primer tropezón: 1000 HKD de depósito por las llaves. ¿¿Quée?? ¡Eso son 100 €! ¿De verdad valen esas llaves tanto dinero? Es más de la mitad de lo que cuesta la habitación. Peor aún: ¿No es tener muy poca clase, en un hotel que quiere ser de primera, pedir un depósito por las llaves? Parece más apropiado en un albergue de segunda en el Soho londinense.

    Así que le digo al tipo de recepción: “verá, eso es casi tanto como tenemos pensado gastar en toda la tarde; no esperará que vayamos a cambiar moneda sólo para pagar ese absurdo depósito, ¿no?” Me responde: “lo siento mucho, señor, pero…” Entonces mi novia pone un billete de 500 HKD en el mostrador y la otra recepcionista, que por suerte no era tan cabeza cuadrada, dice: “está bien, míster: podemos dejarlo en 500”. Así que nos extendieron un recibo, Sauce lo firmó y se lo guardó.

    Era una escapada de sólo un día. A la mañana siguiente Sauce tuvo que levantarse temprano para regresar a China y acudir al trabajo, mientras que yo me quedaba desperezándome y holgazaneando en la cama, dándome una ducha, y luego tomando un lento, opíparo y exquisito desayuno tardío. Mi ferry zarpaba a mediodía, así que facturé a las 11 a.m. Estaban los dos mismos recepcionistas del día anterior. Al alargarles el recibo del depósito, me dice el joven: “no podemos entregárselo a usted, señor: está firmado por su esposa; tiene que recogerlo ella”.

    Me precio de ser un viajero experimentado, pero semejante sandez no la había escuchado antes jamás, ni podría siquiera haberla concebido mi fantasía. Se comprende, pues, que me pillara por sorpresa y que durante unos momentos no supiera ni qué decir. Por fin encontré mi voz:

    — Bien, pero mi esposa ya no está; se ha ido por la mañana temprano, y como yo me quedaba hasta más tarde no pudo devolver ella las llaves, porque si no yo no podría entrar y salir a mi antojo.
    — Entonces, señor, mucho me temo que no podemos llevar a cabo la devolución. ¿Quizá puede usted pedirle que venga para firmar?

    No podía creer lo que estaba oyendo. Me impacienté:

    — ¿Qué narices me dice usted, oiga? Mi esposa está de vuelta en China; no puede regresar así, como si sólo hubiera ido al quiosco a por el periódico.
    — Bueno, eso no es problema, míster. Tiene dos meses para recuperar la cantidad depositada y…
    — Mire, ¿me está tomando el pelo? Se tardan dos horas en venir a Macao y otras tantas en volver, y el ferry cuesta 400 HKD. ¿De verdad me está sugiriendo que gastemos 400 dólares para recuperar 500?
    — En ese caso, señor, no hay nada que podamos hacer…
    — Vale. Hágame el favor de llamar al gerente.
    — ¡Oh! Lo sentimos mucho, pero el gerente no está aquí ahora.

    Era desesperante. Hice un último intento: “Pero, oiga, no me sea cabeza cuadrada: sólo hemos estado ella y yo en la habitación, hemos venido juntos, ella se ha marchado ya y ahora sólo quedo yo para firmar ese papel; así que haga el favor de llamar al gerente o a quien tenga Vd. que llamar, porque de lo contrario seré yo quien llame a la policía, al consulado o a donde sea; pero tengo que coger ese ferry a las doce y no voy a marcharme de aquí sin los 500 HKD; ¿está claro?” Por supuesto estas palabras no eran más que un farol: ni hay consulado español en Macao, ni serviría absolutamente de nada llamarlos, o a la policía, excepto para hacerme perder el ferry, cuyo billete, además, había comprado ya y no admitía cambios. Pero el farol debió hacer alguna impresión en la recepcionista, porque según él se encogía de hombros ella me dijo: “¿puede darnos el teléfono de su esposa para que hablemos con ella?”

    Le di el número de Sauce y hablaron durante un minuto. Al colgar, la recepcionista por fin cedió: “bien, no hay problema: puede usted firmar el recibo y le devolveremos el dinero; pero tenemos que coger los datos de su pasaporte”.

    Se los di con todas mis bendiciones. Y así fue cómo pude recuperar el abusivo depósito de las llaves. Pero este episodio y esa pareja quedarán grabados de forma indeleble en mi memoria como los más necios, rígidos y absurdos con los que haya tenido que lidiar nunca.

    Ahora, si pudiera hablar con el gerente del hotel, le preguntaría: ¿de verdad vale la pena perder dos clientes y todo el prestigio por la rigidez de unas reglas idiotas, o por ahorrar en dos recepcionistas con su cerebro completo? Y es que, como reza un conocido eslógan publicitario: “La belleza sin cerebro no sirve de nada.”

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  • Adiós a Skype & Whatsapp: hola Viber

    viberSince lethal Microsoft purchased and took over Skype, the product started declining. That’s an undeniable fact. I still remember the Skype malfunctions and constant freezes with a shiver, right after being bought by Gates Allmighty and for a period of months. More recently, Skype’s smartphone apps leaved much to be desired, at least for Symbian and -quite ironically- for Windows Phone. The fact that the same company who ownes Skype provides the worst Skype app for their phones is not only pure irony: it’s a blatant mockery to the consumer. In effect, with the Skype for WP8 app you can’t send SMS. As to Whatsapp… not that I have anything against it. Quite on the contrary, it has been a faithful app, always working as expected, 100% reliable and, well, virtually free. Besides, the fact that pretty almost everyone has Whatsapp in their smartphones seems to make it an irreplaceable app. But nothing lasts forever in the speedlight developing world of computing, and a new app can grow while an old one disappears. And, in my opinion, the purchase of Whatsapp by Facebook will be the start of its decline. Many people don’t like their personal information, contact lists, etc, being traded with and, most of all, being crossed over other databases for the monopoly of a given business. And, on the other hand, where’s the point in having two different applications when you can have just one which offers the features of both? That’s why I welcome Viber: in the smartphone area, and except for sending SMS, Viber can do all what Skype and Whatsapp do together: this long existing and -probably for lack of a proper comercialization- generally obliterated little app can send and receive text messages and photos in exactly the same way as Whatsapp (i.e., with the “double check” system), and it can also place phonecalls to another Viber numbers, and to non-Viber numbers if you buy credit, exactly as Skype can do -and for cheaper fees, by the way. Sure: Whatsapp has promised us to implement voice calls, but Viber has simply taken over the lead from Whatsapp. Therefore, as of today, April 2014, Viber is more functional and totally free. As to Skype, I’m afraid they’re slowly lagging behind those two, at least in the world of smartphones; but not only, because Viber for the main computer OSes is also available (I haven’t tasted it yet, though). So, it seems that we have an unexpected new player in this game; or, rather, an old player on steroids, ready to kick out his contenders. Personally, I’ve already happily removed the Skype app from all my smartphones, which I was looking forward long ago, and if I still keep Whatsapp that’s for “backwards compatibility”, until my contacts migrate slowly (this will take quite a while, though; I acknowledge). In my computer, however, I still can’t do without Skype, because every now and then I need to send SMS to abroad, and I can’t replace that Skype’s feature with another program’s… that I know of.

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  • Western Union: prácticas fraudulentas

    wuxSi estás pensando en enviar dinero a través de Western Union, ¡CUIDADO! Puede convertirse en una trampa indignante. De hecho, en un timo muy sutilmente diseñado.

    Digamos, por ejemplo, que quieres enviar 300 € a Alguien que vive en Paisextranjero. Vas a la web de Western Union y haces clic en su enlace “enviar dinero ahora”. Buscas Paisextranjero en el desplegable de países, rellenas los campos del formulario, eliges el servicio “dinero en minutos” y, tras proporcionar los datos de tu tarjeta bancaria, completas la transacción. Aquí es donde empieza la fiesta.

    Lo primero que hace Western Union, antes que ninguna otra cosa, es adeudar el cargo en tu tarjeta, los 300 € más el coste del servicio; y sólo después hacen ciertas comprobaciones TOP SECRET… tras las cuales te devuelven un mensaje algo así como: Nuestro sistema no ha autorizado su envío, y alegremente te sugieren que intentes enviar el dinero otra vez. ¡No lo hagas!: volverán a hacerte el cobro en la tarjeta, pero desautorizarán de nuevo el envío.

    Puesto que al cliente-victima no le proporcionan As ninguna información sobre las razones para no autorizar el envío, yo llamé a su número de atención al cliente, y el empleado me dijo: lo sentimos, pero no tenemos el servicio ‘dinero en minutos’ para Paisextranjero. Pero en ese caso, si su web te deja pagar un servicio que luego no suministran, a eso se le llama engaño. Western Union debería eliminar la opción ‘dinero en minutos’ para aquellos países donde no facilitan ese servicio; pero, en vez de eso, te lo dicen sólo tras cobrarte el dinero de la tarjeta (y únicamente si llamas a atención al cliente). Pero, como verás si sigues leyendo, hacer el cargo en tu tarjeta es precisamente lo que quieren.

    Así que le pregunté al empleado: “Entonces, ¿cómo puedo enviar dinero a mi amigo Alguien, que vive en Paisextranjero?” Le puede hacer una transferencia online con Western Union a su cuenta bancaria, contesta. “¿Está seguro de que eso funcionará?” Totalmente seguro, señor: una transferencia a una cuenta bancaria sí se autorizará. “¿Y qué pasa con el cargo que ya han hecho Vds. en mi tarjeta?” ¡Oh!, no se preocupe, señor: se lo devolverán entre tres y cinco días laborables.

    Entonces el ingenuo cliente-víctima repite el proceso, salvo que esta vez elige la opción “transferir el dinero a una cuenta bancaria”. ¿Pero qué ocurre? Que Western Union te hace un nuevo cargo en la tarjeta para devolverte de nuevo al lugar de partida: “envío no autorizado”, y te sugiere que intentes enviar el dinero por tercera vez.

    Aquí es cuando ya empiezan a entrarte ganas de estrangular a alguien. Les llamas otra vez a su atención al cliente, te quejas y les preguntas por qué esta vez tampoco han autorizado el envío, pero ahora te darán la respuesta más insultante que se haya podido inventarLo sentimos, pero por razones de seguridad, para SU protección, no podemos ‘divulgar’ esa información. ¿¡Qué coño!? No estás pidiéndoles que “divulgen” nada; sólo quiere saber por qué te llevan ya cargados más de 600 € en la tarjeta y Western Union no va a enviar ni un céntimo al destinatario. Pero si insistes en que te den explicaciones, el empleado empezará a comportarse como un autómata, repitiendo una y otra vez: para su seguridad, no podemos divulgar esa información, señor; y entonces te rindes, porque te das cuenta de que es inútil hablarle a un robot.

    Western Union nunca te dará ninguna información en absoluto sobre el motivo de rechazar tu envío; pero lo que es más importante, no serán capaces de explicar por qué verifican-desautorizan la transferencia DESPUÉS de adeudarte la tarjeta bancaria, en lugar de ANTES. ¿Por qué diablos no comprueban lo que tengan que comprobar antes de hacerte el cargo, y no después? Ni siquiera mi fantasía es capaz de concebir una razón para no llevar a cabo sus malditas verificadiones Top Secret previamente a darte la opción de continuar con la operación. Pero, como leerás pronto,  aquí es donde se esconde el fraude.

    Después de ocurrirme esto, escribí una queja en el muro de Facebook de Western Union. Su encargado me respondió con celeridad, pero su contestación fue tan amable como inservible. A lo largo del “diálogo” que se estableció entre ellos y yo en su muro, les pedí hasta tres veces que me dieran una explicación creíble, que no ofendiese mi inteligencia, para no hacer sus comprobaciones ANTES de adeudar las tarjetas de sus víctimas. Pero las tres veces ignoraron por completo mi pregunta, exactamente igual que si no la hubiese escrito. Pocos días después, eliminaron todo rastro de esa conversación en su muro, para que nadie pudiera leerla.

    También escribí a su departamento de atención al cliente, haciéndoles tres preguntas:

    P 1: ¿Por qué no autorizaron mis envíos, si Vds. ya habían hecho el cargo en mi tarjeta y tenían el dinero asegurado?
    R 1: Por razones de seguridad, no podemos divulgar esa información, etc.

    P 2: ¿Por qué no desautorizan el envío antes de adeudar los 300 € en mi tarjeta? Sin respuesta. Pregunta ignorada.

    P 3: ¿Cuándo me devolverán el dinero a la tarjeta?
    A 3: ¡Oh!, pregunte a su banco. Debería obtener una devolución total en diez días laborables.

    Un mes después de adeudarme 600 € en la tarjeta bancaria, Western Union no ha realizado el envío ni me ha devuelto el dinero.

    Así es como funciona su estafa: Western Union carga la tarjeta de la víctima y luego desautoriza el envío. El banco emisor de la tarjeta retiene el dinero todo el tiempo que le dé la gana, con lo cual obtiene crédito gratis por valor quizá de algunos millones, y Western Union se lleva una comisión por hacerles este “pequeño favorcillo” a los bancos. (Echa las cuentas: si desautorizan mil o dos mil transferencias diarias en todo el mundo, el crédito gratis que pueden obtener es del orden de las seis cifras.)

    Además, cuando Western Union te remite a tu banco para el tema de la devolución, están echando balones fuera. No se trata de un asunto entre el cliente y su banco, sino un asunto entre la víctima y Western Union. Es esta compañía la que ordena el adeudo en tu tarjeta, y por tanto ellos tienen la obligación legal de responder por el dinero retenido a consecuencia de una operación que, para colmo, han rechazado por razones que ni siquiera te explican.

    Y así es como Western Union le pone la guinda al pastel: Cuando comprendes este engaño, tal vez se te ocurra denunciarlos o pleitear contra ellos; pero cuando te pones a buscar quiénes son en realidad, y dónde tienen su sede social, resulta que la tienen en el apartado postal 7850 de Atenas, Grecia.

    ¡Grecia! Esos bandidos de Western Union tienen su sede social en Grecia, sin representación legal alguna en tu propio país. No tienes la más mínima posibilidad de emprender acciones legales contra ellos en Grecia. El cliente-víctima está por completo indefenso.

    Así es Western Union: una empresa deshonesta. Un fraude. Una estafa impune.

  • Prueba F 800 GT 50.000 km; opinión y crítica: ¿una moto “barata”?

    Dos años después de haber comprado esta moto (nueva, de concesionario), y tras haber recorrido 50.000 km con ella, se hace imprescindible una revisión a fondo del artículo original. Ya no tiene sentido mantener mis “primeras impresiones”, y es hora de introducir nuevos datos y experiencias. No obstante, mantendré alguna información general, útil para propietarios o posibles compradores de este modelo.

    Pero antes de meterme en faena, un pequeño jarro de agua fría para quien esté demasiado ilusionado: en mi opinión, es una BMW “barata”, donde la marca bávara ha usado componentes de calidad regular, primando el ahorro sobre el buen producto.

    La BMW F800 GT color
    La BMW F800 GT en color “naranja Valencia”

    Equipamiento.

    Dos años y 50.000 km después, sigo considerando que el paquete seguridad es algo superfluo, al menos para mi estilo de conducción. Los elementos que ofrece (control electrónico de la suspensión + testigo de presión de neumáticos + control electrónico de la tracción) no me compensan el sobrecoste. Desde que la tengo, el control de tracción ha entrado en funcionamiento exactamente cero veces, y eso que he hecho muuuuchos quilómetros con lluvia o pavimento mojado. Peor aún: caso de haber entrado en acción, no me habría evitado la caída. Este control puede resultar útil a conductores muy racing, pero no al usuario medio de una GT.

    En cuanto al ajuste electrónico de la suspensión, sinceramente, apenas noto diferencia alguna entre las tres posiciones que ofrece (sport, normal, confort), así que casi no lo utilizo. Se nota un poco entre sport y confort, pero la intermedia está de sobra. Aparte, en una ocasión me falló, y al darle al botón no cambió el ajuste. Ha sido sólo una vez en dos años, y se solucionó al apagar y volver a dar al encendido, pero ahí está el detalle.

    Lo que sí me parece práctico de este paquete es el testigo de presión de neumáticos; no es vital, y mucho menos para la seguridad, pero sí útil. Además el sistema compensa el efecto temperatura, de modo que siempre sabes qué presión “en frío” llevas.

    Lo dicho: para mi gusto, este extra no vale lo que cuesta, y además su nombre (“seguridad”) es puro márquetin. Y lo peor es que BMW nos lo pone difícil para comprar la moto sin él, porque casi todas las unidades en stock lo llevan incorporado. Si no lo quieres tendrás que encargar una unidad sin él y esperar dos meses a que la fabriquen y te la envíen.

    En cuanto al paquete confort (puños calientes + soporte de maletas + caballete central + ordenador de a bordo), siendo menos oneroso que el seguridad, resulta mucho más práctico; tanto, que no me explico cómo el caballete y los puños calientes no son equipamiento de serie, como sí lo es el ABS. También encuentro muy útil el “ordenador”, para llevar cuenta del consumo, distancias, la marcha engranada, etc.

    En cualquier caso, y aunque teóricamente el comprador puede elegir la combinación de extras que se le antoje, este paquete también viene incorporado en casi todas las unidades que llegan a los concesionarios; lo cual, dicho sea de paso, da cuenta de una filosofía de márquetin engañoso, a mi modo de ver.

    A horcajadas.

    Uno de los tres aspectos más importantes de la F800GT es su contenido peso: 215 kg (en orden de marcha) la hacen una moto bastante manejable tanto en conducción como en parado; de hecho, es todo un logro para una moto de este porte, y muy importante para cualquier piloto pequeño (< 70 kg) que no se dedique a la halterofilia. Además, está bien distribuido, con el centro de gravedad bastante bajo, lo cual se deja notar sobre todo en los momentos críticos. Alguna vez que se me ha caído en parado he podido levantarla sin dejarme los riñones en el intento.

    Sobre catálogo, hay disponible toda una gama de alturas de asiento. Yo tengo el bajo (785 mm), que va bien para mi estatura (1,72) aunque pienso que el extra-bajo (770 mm) me iría mejor, por eso de plantar bien ambos pies en el suelo; aunque supongo que eso me pasaría factura a la hora de hacer tiradas largas, pues llevaría las rodillas más flexionadas.

    Interior de maleta izquierda. La bandeja queda muy inclinada.
    Interior de maleta izquierda. La bandeja queda muy inclinada.

    Equipaje, y tal.

    Las maletas touring, que hacen parecer a la moto un burro con aguaderas, tienen un práctico y sencillo sistema de anclaje y cierre y ofrecen una aceptable capacidad de carga, y en ambas cabe un casco integral (comprobado). Pero encuentro su diseño interior poco práctico y no muy aprovechable; en concreto la izquierda, que además de perder el espacio para salvar el silenciador, al abrirla con la moto sobre el soporte lateral lo que lleves dentro se resbala y cae (si bien con la práctica acabas aprendiendo a distribuir el equipaje para sortear el problema). La estanqueidad es muy buena: jamás, pese a que me han caído diluvios, se me ha mojado lo que llevaba dentro; de lo cual se extrae una conclusión interesante: las bolsas impermeables interiores (opcionales) son del todo superfluas.

    Ahora bien, precisamente aquí encuentro un detalle más de “moto barata”: los enganches se rompen con suma facilidad. Al menor golpe con un obstáculo –o incluso con una caída en parado– cascan. Por suerte, no van solidarios a las maletas y pueden comprarse aparte. Y lo que me parece ya de auténtica miseria es que la trinca interior para sujetar el equipaje va pegada con pegamento Imedio en lugar de cosida, y se despega con sólo mirarla. Yo he tenido que reforzarlas con costuras manuales. No es que sea muy importante, pero contribuye a esa desagradable sensación de producto barato.

    El top case original BMW es ridículamente pequeño, y desde luego no hace honor a las siglas de Gran Turismo con que han bautizado esta moto. Aquí de nuevo (en las siglas) se pone en evidencia el márquetin deshonesto. [Fuera de crítica: yo he montado un Shad 46 y estoy encantado: es capaz y práctico. Con él y las maletas laterales me recorro Europa durante meses y meses sin problemas de espacio. El Givi era muy caro y el anclaje peor y más pesado. Puedes ver fotos en algunos de los capítulos de mi serie “Viaje a ninguna parte”.]

    Buen sistema de cierre y fijación.
    Buen sistema de cierre y fijación maletas originales.

    Bajo el asiento, que se quita y se pone con elegante facilidad, hay varios huecos prácticos para guardar pequeños objetos: dos espacios laterales donde caben un impermeable ligero, algunas herramientas y un chaleco reflectante, más dos espacios centrales para la documentación, un kit de reparación de pinchazos, el candado o un cable para el casco.

    Útiles espacios bajo el asiento.
    Útiles espacios bajo el asiento.

    En el lado negativo, echo mucho de menos una guantera o receptáculo donde dejar unas monedas, el tiquet de la autopista o las gafas de sol. El carenado delantero tiene sobrada anchura para tal compartimento, pero BMW ha dejado pasar este detalle que vendría fenomenal.

    A los mandos.

    Una vez que te montas, te encuentras frente a una instrumentación muy completa, con todos los testigos (si la has comprado con ordenador) y la información que necesites, incluyendo un útil indicador de marcha engranada. Sólo se me ocurre una mejora: en lugar del cronómetro de precisión (que no lo he usado para nada), sería mejor un reloj de tiempo de viaje parcial.

    Las piñas tienen un diseño práctico y los interruptores están bien distribuidos, aunque la intermitencia se me queda algo lejos del pulgar y es difícil activarla si estás agarrando el embrague, cosa muy frecuente en giros lentos, de modo que a menudo resulta imposible señalizar una maniobra. Pero lo peor es la mala calidad: tienen un tacto “de juguete” y tengo el presentimiento de que el interruptor del intermitente va a romperse en cualquier momento, como si estuviera diseñado para romperse justo a los dos años (para que caiga fuera de garantía).

    Por lo demás, considero un gran acierto que las luces largas compartan interruptor con las ráfagas: éstas hacia atrás, largas hacia delante; resulta ágil e intuitivo. Aparte, algunas funciones del ordenador se pueden seleccionar con un pulsador en la piña izquierda, que también es práctico.

    Piña izquierda
    Piña izquierda

    En marcha.

    La parte motor/transmisión deja bastante que desear, para mi gusto, empezando por el ruido del escape, que encuentro indiscreto y macarra. Ese ¡vrrooom! abierto de las aceleraciones me impide pasar inadvertido, sobre todo en conducción urbana.

    Lo segundo -y esto es ya más importante- es que el cambio va duro; y especialmente el punto muerto, que en ocasiones no entra hagas lo que hagas, y puede ser necesario incluso parar el motor. A menudo, en los semáforos, tengo que renunciar a buscarlo y me veo obligado a mantener el embrague apretado. E insisto, pese a lo que digan los fanboys de BMW: no es una cuestión de rodaje: con 50.000 km va igual de duro que el primer día.

    Conducción urbana.

    Decididamente, la ciudad no es su terreno. Otra mala nota aquí. Cierto es que, gracias a su peso y dimensiones, resulta una moto ágil; pero varios inconvenientes se interponen seriamente entre la F800 GT y una conducción cómoda por las calles:

    · Primero: la dificultad, ya dicha, para encontrar el punto muerto.

    · Segundo: su mal comportamiento a bajas revoluciones, donde el par es tan pobre que, si vas a menos de 30 km/h, la moto traquetea incluso en primera, obligándonos a usar mucho el medio embrague; lo cual, siendo éste de cable y bastante duro, supone un serio ejercicio para el antebrazo. Aparte de que en tales casos, como ya dije, resulta difícil alcanzar el intermitente para señalizar.

    · Tercero: la amortiguación algo dura (incluso en su ajuste más blando) resulta incómoda en las cebras sobreelevadas y en adoquinado.

    · Cuarto: las maletas sobresalen mucho. Más que los retrovisores. De modo que hay que llevar sumo cuidado para no rozarse o topar con ellas a los coches u obstáculos.

    Carretera.

    En este terreno se encuentra más cómoda y muestra sus aspectos más favorables; sobre todo en carreteras secundarias con buenas curvas. Buena estabilidad, buen par por encima de 2500 rpm, acertada postura de conducción sport, potente frenada y buen aplomo en los giros contribuyen a una conducción segura y divertida. No obstante, no es una moto de racing, y si quieres buscar el límite no sabes cómo te va a responder. A veces desliza de atrás cuando menos te lo esperas. A menudo tengo que rectificar en una fracción de segundo e invadir el carril izquierdo… o el arcén derecho.

    Bien es verdad que, de esto, tienen mucha culpa los neumáticos Continental de serie, que se comportan muy irregularmente según la temperatura y el asfalto: desde tumbar como un campeón hasta patinar en una simple rotonda, casi parado y con el asfalto seco. Los encontré muy poco fiables. Después he montado Michelín Pilot y Metzeler Z6, con los que mejoró el agarre apreciablemente; ahora bien: desde que probé los últimos, unos Dunlop, creo que he encontrado mi goma ideal, porque la diferencia es asombrosa; y me da igual que me duren menos km: hay demasiado en juego para preocuparse por el dinero aquí.

    En autopista

    …también se deja conducir bien, pero aquí vuelve a flaquear un poco, por dos factores que –a mi entender– serían relativamente fáciles de mejorar por BMW. Uno de ellos es la insuficiente protección contra el viento a partir de 100 km/h (la cúpula sólo protege hasta los hombros y la presión del aire se sufre de lleno en el casco), y el otro es la postura de conducción: si bien resulta cómoda y efectiva para viajes cortos por carreteras secundarias o con curvas, la autovía se me hace muy pesada: al cabo de hora y media me castiga bastante las vértebras del cuello. Encuentro que el manillar, entre sport y touring, no tiene las virtudes de una cosa ni de la otra. Rotándolo un poco hacia arriba (lleva dos tornillos Torx huecos) mejora algo en conducción touring, pero no lo suficiente. Así que, entre una cosa y otra, el cuello sufre una tensión que pronto se convierte en fatiga.

    En cuanto a las piernas, algo parecido: la postura que la moto me pide es aceptable para un viaje desenfadado por carreteras de curvas, pero no es la idónea para autovía: tras dos horas de carretera, siento la imperiosa necesidad de estirar las rodillas.

    [Fuera de crítica: hace tiempo monté la cúpula alta de Givi, con la que estoy contento sólo a medias: aunque cubre bien hombros y cuello y ofrece cierta protección del frío a las manos, el aire pega a media altura del casco y la turbulencia (por tanto el ruido) es incluso mayor que con la cúpula original. Otra pega es que Givi no ha cuidado los detalles y, para instalarla como Dios manda, hay que modificarla un poco: agrandar las oquedades para los tornillos y acoplarle unos resaltes para ubicar los silent blocks. Para fotos con esta cúpula, mira por ejemplo este capítulo de mi blog.]

    Otro inconveniente menor en autopista, aunque no despreciable, son las vibraciones del motor: por encima de 135 km/h se transmiten sensiblemente a las manos, con el consiguiente hormigueo.

    A la cúpula le falta un poquito de anchura y altura.
    A la cúpula le falta un poquito de anchura y altura.

    Problemas:

    Además de los ya mencionados, a medida que he ido haciéndole quilómetros han aparecido o se han puesto de relevancia otros problemas:

    Durante mucho tiempo me ha dado la lata un ruido en el tren trasero: al circular despacio (de otro modo el viento y el motor lo sofocan), a veces escucho una especie de gemido que se repite a cada giro de la rueda, normalmente con tiempo caluroso. La llevé a cuatro talleres BMW y en todos, tras hacer las comprobaciones oportunas del eje y la correa, me dijeron que todo estaba correcto. Pero el ruido ahí sigue. Al final, en un foro BMW norteamericano, leí que la tensión nominal de la correa es demasiado alta, y sugerían aflojarla un poco. Lo hice y, en efecto, el ruido disminuyó algo. En ese caso, muy mal por BMW recomendar que la correa vaya tan tensa.

    Otro, no muy grave pero enojoso y algo oneroso, es que aproximadamente cada 10.000 km la lámpara de luz de cruce se funde; y lo hace en un momento muy concreto: con el auto-chequeo electrónico al conectar el encendido. Algo debe estar mal diseñado que crea un pico de tensión en los contactos de la lámpara. Pero incluso pasando por alto el coste de una nueva (que no son baratas) y lo complicado de cambiarla, al cabo de varias sustituciones este problema deriva en uno bastante más caro: con el cuarto o quinto reemplazo de bombilla, el zócalo portalámparas, que es de plástico malo, se rompe y toca comprar una óptica nueva. Así que un consejo importante para quien tenga esta moto es evitar en lo posible girar el contacto si tienes que detener el motor sólo por unos minutos o un breve rato: mejor utiliza el botón de parada y mantén el contacto en ON: así evitarás el auto-chequeo y las consecuencias que acabas de leer.

    Aparte, me parece bastante serio el que las vibraciones del motor aflojen la tornillería, incluso la más impensada. A pesar de que hago comprobar los tornillos en las revisiones, se me aflojaron los tres del soporte lateral y perdí uno de ellos; también perdí otro de una tapa del lado derecho, que por suerte el mecánico detectó, y también casi pierdo uno del retrovisor. Así que aconsejo hacer una inspección visual cada mil qulómetros.

    Además de los ya mencionados, otros detalles que revelan componentes de calidad dudosa, pasables en una moto china pero imperdonables en BMW, son:

    · Las gomas cubrepolvo que protegen los cables de freno y embrague son tan malas que al cabo de sólo seis meses la intemperie ya las había cuarteado.

    · Las barras de los amortiguadores delanteros, así como el escape, empezaron a presentar leves manchitas de óxido al cabo de medio año. ¡Y eso que vivo en Madrid, con clima muy seco!

    · La alarma que viene como extra es mala. El mando remoto tiene muy poco alcance y a veces tengo que estar diez segundos apretando el botón para que se active; y en alguna ocasión aislada he tenido incluso que desistir sin lograrlo (supongo que a causa de inhibidores en la zona). Aparte, el pitido tiene poca potencia y queda fácilmente sofocado en un ambiente ruidoso. Por último, hay que mover mucho la moto para que se dispare la alarma.

    Es evidente que BMW se empeña en ahorrar hasta el último céntimo en la producción de este modelo.

    Resumen.

    A pesar de los problemas descritos y ese feeling de “moto china”, sus tres principales virtudes (para mi gusto) pueden llegar a compensar con creces la compra y se lo ponen difícil a cualquier competidora: tracción por correa, peso ligero y bajo consumo. Olvidarse de los engrases de cadena es algo que, para mí, no tiene precio; y sacarle 400 km a 15 l de gasolina se agradece mucho en los tiempos que corren. Pero, aun así, si tuviese que elegir de nuevo posiblemente optaría por otra moto. Esta es mi primera BMW y siento decir que la casa me ha decepcionado. Creo que la marca debería tomarse mucho más en serio los problemas mecánicos y la calidad de los componentes en todos sus modelos, no sólo en sus “buques insignia”.

    Por lo demás, a mi criterio, una postura de conducción más relajada y una cúpula más alta no le restarían a esta F800 ni un ápice de sus virtudes sport y mejoraría notablemente su faceta turismo. Tal como es ahora, apellidarla GT es una tomadura de pelo. Esta moto no es una Gran Turismo se mire como se mire.

    Para quien le interese, aquí van mis consumos medios de carretera, rigurosamente medidos (sólo un tripulante, a media carga):

    A 90 km/h reales (que son 97 km/h de velocímetro): 3,6 l/100. (Es el consumo medio que he tenido durante los 17.000 km de mi viaje por Europa. Pero hay que tener en cuenta que la velocidad media del viaje ha salido a 57 km/h.)

    A 100 km/h reales (que son 108 km/h de velocímetro): 3,9 l/100

    A 115 km/h reales (que son 124 km/h de velocímetro): 4,3 l/100

    En prueba de varias semanas, circulando a distintas velocidades, incluyendo también ciudad, suelo obtener un promedio de 4,1 l/100.

    Estos resultados son idénticos a los declarados por las especificaciones técnicas, salvo que el velocímetro tiene un error del 8%; es decir, que BMW declara consumos 10% inferiores a los reales.

    Revisión de los 10.000 km y de los 20.000 km.

    Ambas sin problemas. Son revisiones sencillas que sólo piden cambio de aceite y filtros, comprobación de niveles, pastillas, electricidad, tornillería y tensión de la correa tractora. Todo normal. El filtro de aire a los 20.000 salió perfectamente reutilizable. En cuanto al aceite, y para el uso que yo le doy a la moto, me aguantaría perfectamente 15.000 km, así que en cuanto se le pase la garantía vale la pena “flexibilizar” las revisiones para dejarlas en un coste más razonable.

    Revisión de los 40.000 km.

    Bastante bien. La correa de tracción, que se recomienda cambiar a los 40.000 km, está en perfecto estado, sin cuarteo ni desgaste apreciables, así que no la sustituí. Las válvulas no necesitaron ajuste y estaban ligeramente abiertas, lo que me garantiza otros dos años sin tener que tocarlas. Pero esto, más que virtud de la moto, puede deberse a que mi conducción es muy tranquila. Las pastillas de freno delanteras en bastante buen estado y las traseras gastadillas, aunque aguantan; pero esto depende sobre todo del modo de conducir.